Seis años después (o antes)

Seis años es mucho tiempo.

  • La Segunda Guerra Mundial duró seis años.
  • De aquí a seis años muchos niños que aun no nacen estarán conociendo a sus compañeritos de primero de primaria.
  • Seis años son 189’216,000 segundos.
  • En seis años habremos visto The Hobbit, habremos leído el cuarto libro de Stieg Larsson, habremos consumido la iPad 3-8, el iPhone 5-10, habremos olvidado para siempre a Blackberry y a Telcel (jojojo), habremos olvidado Facebook/Twitter y usaremos X y X.
Hace seis años abrí Mondoli inspirado en el blog de Txui (que hace seis años tenía una vida muy distinta a la que tiene hoy… aunque de mí podría decir lo mismo. Y que hace seis años tenía un blog que ahora no tiene).
Mi objetivo era sencillo: escribir sobre cualquier cosa. En estos seis años he escrito, ahora sí que literalmente, sobre cualquier cosa. Y he aprendido muchísimo por el hecho de escribir. Y he pasado momentos verdaderamente increíbles enredándome en textos largos, cortos, sin sentido, con algo de sentido, inservibles, medio buenos, etc.
El motivo directo que me llevó a abrirlo ese 2 de septiembre lo encontré en el fallecimiento de mi abuelo materno un día antes. A él me unía un vínculo muy fuerte: nos apasionaba la historia y las historias. Cada domingo por la mañana -a veces en su sala de lectura, a veces en el porche de su casa, a veces en el cuarto de tele- nos sentábamos a escucharlo hablar. De esas conversaciones aprendí muchísimo de la vida y de la cultura. De quiénes somos y quiénes podemos ser.
El Andrés del 2005 probablemente no me reconocería de primera impresión… pero pasados unos instantes descubriría que soy exactamente el mismo. Las (millones de) decisiones que tomamos configuran nuestro presente y proyectan nuestro futuro. Pero en el fondo, muy adentro de nosotros, la esencia permanece. Y esto es… conmovedor.
Por más que la vida te muestre caminos nuevos, por más que cambien las circunstancias y las personas a tu alrededor, tú sigues siendo tú.
Mis intereses más cercanos a la superficie han cambiado, pero sigo apasionándome por lo mismo. La forma de mis motivos se ha cubierto de formas y colores distintos. Pero el fondo es el de siempre.
No sé si en algún momento de mi vida había tenido tantos sueños y tantas ideas en la cabeza. Me alegra saberme vivo y entusiasmado con lo que sucede cada día.
Por eso me gustan los calendarios. Los calendarios desbordan humanidad: con ellos representamos el paso del tiempo y de los espacios por nuestras vidas. O de nuestras vidas por el paso del tiempo y de los espacios.
Por eso mantengo el mío al día.
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4 Comments

  1. Arnoldo Huerta
    Posted 09/09/2011 at 6:12 pm | Permalink

    Estimado Blogger, sigue escribiendo, dibujando siluetas de tu vida y trazando con matices que la experiencia te da, que tu camino sólo llegará. Un abrazo y feliz 6° aniversario.

  2. Posted 09/09/2011 at 6:15 pm | Permalink

    ¡Eah! Me gustó mucho éste post Andrés, sobre todo los últimos dos párrafos. ¡Felicidades a Mondoli!

  3. Posted 09/09/2011 at 8:37 pm | Permalink

    Muchas gracias Güero y Rods!

  4. Posted 09/09/2011 at 10:45 pm | Permalink

    De luuuuuuxo papa!!!! felicidades!!!

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