Historias cool no contadas I – Santi

Santi tiene 17 años. Mi hermano Carlos me platicó de él por primera vez cuando éste tenía 13 años: ‘Es un baterista increíble’ fueron sus palabras. Carlos es Director de CCVO, una Academia de música, y tiene muchísimos años en el mundo del performance musical. Sus palabras tenían un sentido especial. A esa edad Carlos le pidió que tocara en un musical frente a ciento de personas. Santi lo hizo impecablemente. Era difícil creer que un niño de 13 años tocara así.

Yo lo conocí un año después. Le pedí que nos ayudara a preparar una tocada (el famoso Autóctono) y el resultado fue increíble. Todos los demás del grupo estábamos verdaderamente impresionados de su capacidad. Miguel, Pepe, Carlos, Luis y yo nos divertimos como nunca esa noche, I SWEAR. Luego nos acompañó en un par de tocadas más. Siempre era algo entusiasmante llegar a CCVO a ensayar. Antes de que pudiéramos prender los amplificadores, Santi ya estaba tocando cualquier cosa que nos ponía a todos de buenas (menos a Pepe haha).
A raíz de esas tocadas Santi y yo nos hicimos amigos. Aunque no nos conocemos mucho sabemos que la música nos apasiona y nos mueve. El poco tiempo que pasamos juntos lo pasamos en la sintonía de la música que hacíamos… y eso nos unió muchísimo. Tristemente, me parece que ahorita ya estamos tan distantes en cuanto a cualidades musicales se refiere que dudo volvamos a tocar juntos (espero estar equivocado), pero a Santi lo sigo viendo de vez en cuando porque ahora es maestro en la Academia de mi hermano.
Ayer lo vi después de meses. Platicamos unos minutos afuera de mi departamento. Me platicó cómo le ha ido en la prepa y qué planes tiene a futuro. Nos despedimos y se subió a su camioneta (¡ya maneja!). Me di la vuelta. No había cruzado la puerta de mi hogar y la idea de escribir esta entrada ya se había impregnado en las paredes de mi cabeza.
Santi es de las personas qué más claro tiene lo que quiere hacer de su vida: quiere ser músico/baterista y vivir de eso. Como es de esperarse, muchísima gente lo ha intentado disuadir de elegir ese camino… y la verdad es que me da miedo que lo logren.
Me causa desánimo saber que hay gente como Santi que terminará dedicándose a algo distinto por miedo a no triunfar. Entiendo que este miedo es hasta cierto punto justificado: Santi conoce muchas historias de gente talentosa como él que han ‘fracasado’ en el mundo del performance musical.
Las preguntas que se nos podrían ocurrir a raíz de esto son las siguientes: ¿de quién es la culpa? ¿de Santi, por querer dedicarse a algo ‘no serio’? ¿de la sociedad?
Pero me parece que la pregunta adecuada es ¿debería Santi de darse por vencido?
Por mi parte, yo creo que la respuesta a última pregunta es NO. Pienso que Santi tiene un talento increíble, y que no puede ignorarlo. Me parece que tiene quebrarse la cabeza para encontrar una solución, un camino que le permita ser baterista y llevar una vida digna y decente. El mundo, lo está diciendo mucha gente, va a ser de los que sepan hacer esto. Dice Seth Godin: ‘The future is about gigs and assets and art and an ever-shifting series of partnerships and projects. It will change the fabric of our society along the way’. En sus manos está ser creativo y cambiar las cosas a su favor.


Steve Jobs le diría lo mismo: “Your time is limited, so don’t waste it living someone else’s life. Don’t be trapped by dogma – which is living with the results of other people’s thinking. Don’t let the noise of other’s opinions drown out your own inner voice. And most important, have the courage to follow your heart and intuition. They somehow already know what you truly want to become. Everything else is secondary.”

En el fondo, me identifico mucho con Santi: quiero ser escritor y mucha g
ente me dice que no se puede.
Verán que están equivocados. Óscar y yo se los vamos a demostrar (por cierto síganlo en @oscarramirez y en su blog. Tiene una concepción totalmente artística del diseño, y eso está cool).

Les dejo un video de Santi.

This entry was posted in Uncategorized and tagged . Bookmark the permalink. Post a comment or leave a trackback: Trackback URL.

2 Comments

  1. Posted 11/10/2011 at 1:06 am | Permalink

    Efectivamente Andrés, cada vez es más claro que quien no tenga una verdadera pasión por lo que hace (lo que ofrece), no logrará que los usuarios/clientes/socios, pidan su servicio/producto/oferta. Si no hay pasión, tratará de empujar su producto, no de hacerlos atractivo y de eso ya está harto el mercado.

    Por otro lado, la pregunta que te plantea la situación de Santi, no puede ser más acutal (y más antigua). Creo que parte de la respuesta es que vivimos en un mundo enfocado en la eficacia (conseguir lo que no tenemos) y no en la fecundidad (compartir lo que tenemos).

  2. Posted 11/10/2011 at 3:51 pm | Permalink

    Gracias por tu comment Rod :)

    A ver cómo hacemos que el mundo marche hacia allá.

Post a Comment

Your email is never published nor shared. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*
*

  • Historias de ayer

  • Índice

  • Log In