Cooperativa 3/5

A las 9 de la mañana, una enfermera tocó en la puerta:

-¿Puedo pasar? Vengo de cuneros. Traigo a su hijo.
-¡Hijo!

Entonces entró Tere empujando un carrito de servicio. En la plataforma de arriba, un mini ser humano enrollado como burrito dormía en paz.

-Algunas indicaciones: el bebé está muy bien así que no hay nada de qué preocuparse. Ya le dimos de comer y se quedó dormido. Estoy en la extensión 1422 para cualquier cosa.
-Okok, muchas gracias. Pregunta: ¿qué onda con la cambiada?
-¿De pañal? Ya lo acabamos de cambiar.
-Okok… bueno. Gracias.

Y se fue. Luego se hizo un silencio.

Recién cocinado

Pagaría por ver esos siguientes minutos en video: dos tipos observando a un tercero, pero pequeño. Especialmente, me gustaría ver nuestras caras. Y más en concreto, qué más reflejaban además de cansancio.

Vivi seguía aturdida pero me pidió que le acercara el carrito con la personita:

-Está diminuto. Y qué risa que lo envolvieron como a un taquito.

Lo vimos por varios minutos y dijimos que ni nos atrevíamos a cargarlo: se veía en demasiada paz.

Luego nos pudimos a hablar sobre quién iría a lo largo del día. Le pregunté a Vivi que cómo se sentía y me dijo que tenía algo de náusea. Nos olvidamos del bebé.

Pero al ratito nuestro hijo se despertó: lo notamos porque empezó a hacer ruido y a moverse.

Me acerqué y le dije cosas -seguramente sin sentido- sin ningún efecto. Eventualmente, la cara del dude se arrugó hasta convertirse en un gesto de sufrimiento. Entonces abrió la boca y…

-Waaaaaaaaaa

Sentí como si me hubieran llegado 2000 mensajes de whatsapp, 39 llamadas, 400 mails al mismo tiempo, y como si el foquito rojo de la Blackberry se hubiera encendido miles de veces en 1 segundo, y como si toda la pobreza del mundo se me hubiera presentado frente a mí, y como si me hubiera quedado sin gasolina en camino a una junta importantísima. En resumen: sentí muchísima ansiedad y frustración porque sabía que YO era el responsable de resolver eso.

Era la primera vez que mi hijo me pedía ayuda y lo sentí de muchas formas -todas ellas profundas-.

Marqué torpemente al 1422 y le dije a Tere que

-¡El bebé está llorando!
-Puede ser que tenga hambre.
-¿Ajá?
-¿Ajá?
-¿Osea?
-Denle de comer. A ver, voy para allá.
-¡Por favor! ¡Rápido!
-Waaaaaaa waaaaa WAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Entonces salí corriendo a buscar a una enfermera (además de que Tere ya venía en camino). En mi cabeza, mi hijo se estaba muriendo.

Como UN MILLÓN DE AÑOS DESPUÉS llegó Tere.

-¿Qué pasa?
-¡EL BEBÉ ESTÁ LLORANDO!
-¿Le dieron de comer?
-Mmm no.

No podíamos preguntar ‘¿cómo le damos de comer?’ porque técnicamente ya sabíamos, pero no experiencialmente.

Tere nos recordó cómo funcionaba ‘todo’ y luego se fue.

-WAAAAAAAAAAAAA

Así que estábamos a nuestras anchas.

This entry was posted in parenting. Bookmark the permalink. Post a comment or leave a trackback: Trackback URL.

6 Comments

  1. Parla Karedes
    Posted 04/08/2015 at 1:23 pm | Permalink

    En especial al momento en el que Vivi y tu se veían… Yo tmb hubiera pagado por ver eso.
    Me encanta leerte amigo. Empezar el día así es otra onda.

    Un abrazo a ustedes y besitos a Gabriel <3

  2. Andrés Oliveros
    Posted 04/08/2015 at 2:41 pm | Permalink

    ¡Gracias Parla! Hoy subo la parte 4 ;)

  3. Juan
    Posted 04/08/2015 at 4:12 pm | Permalink

    Andrés,

    Buenísimo el Blog y las entradas.

    saludos a vivi y les deseo lo mejor!

  4. Saulo
    Posted 04/08/2015 at 5:24 pm | Permalink

    que increible experiencia, muchas gracias por compartirla… Saludos y todo saldrá bien, solo dejense guiar por su instinto

  5. Andrés Oliveros
    Posted 04/08/2015 at 6:06 pm | Permalink

    ¡Gracias Juan y Saulo! Me da gusto verlos por aquí.

  6. Laura Sepúlveda
    Posted 05/08/2015 at 5:22 am | Permalink

    Me encantó Andrés!, es la mejor forma que he leído de cómo se siente ser madre/padre por primera vez. Un abrazo!

One Trackback

  • By Claridad de visión on 05/08/2015 at 2:36 pm

    […] Eso, o que mi atención se redirigió a raíz del embarazo de mi esposa y del nacimiento de mi hijo hace dos semanas (¡todo salió bien!). […]

Post a Comment

Your email is never published nor shared. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*
*

  • Índice

  • Historias de ayer

  • Log In