¿Qué queremos lograr con República de la Sierra Madre?

No lo sabemos con claridad… todavía

Un buen texto tiene la capacidad de inspirar y mover a una acción (por ejemplo: una reseña tiene el poder de movernos a reservar en un restaurante o de pasar la voz y que otras personas lo hagan). Las preguntas que nos hemos estado haciendo en República de la Sierra Madre después de nuestros primeros reportajes es: ¿qué queremos cambiar con nuestros textos? ¿a quién queremos inspirar? ¿qué conversaciones queremos generar?

La respuestas están en construcción. Salvo Residente -que hace un muy buen trabajo de promoción de cultura culinaria local-, no se nos ocurre a quién voltear a ver como ejemplo cercano de periodismo culinario (¿así se llama lo que hacemos?).

Eso lo hace difícil pero también emocionante. Nos exige salir a buscar fuera de Monterrey (y entonces dimos con Hojasanta en el DF gracias a Lalo Plasencia) y fuera de México (Roads and Kingdoms es un excelente ejemplo) para observar qué están haciendo otros.

Hasta ahorita seguimos teniendo pocos ideales y reglas:

  1. Sabemos que queremos difundir historias sobre chefs o productores que tengan una visión original e inspiradora y que no sean tan conocidos.
  2. También sabemos que Mario y yo (y Abel como invitado especial en el próximo reportaje) seguiremos viviendo en Monterrey por al menos unos años más. Eso hace que nuestro trabajo sea (al menos en un 80%) sobre chefs y productores que trabajen en Monterrey o cerca de Monterrey.
  3. Seguiremos haciendo una combinación de fotos, texto y uno que otro video porque es lo que sabemos y nos gusta hacer.

Las preguntas más difíciles de responder son: ¿a quiénes le queremos hablar? y ¿qué queremos lograr con esas audiencias? Es difícil responderlas porque cada una de éstas depende de la otra.

Las dos tienen que ver con una más compleja aún y más abstracta: ¿cuál es nuestra visión de República de la Sierra Madre? ¿cómo sabemos si vamos bien o no? ¿terminará nuestra tarea / trabajo en algún momento de la historia?

Decir que queremos promover a los chefs y productores locales se queda corto: ¿por qué los queremos promover? ¿para que más gente vaya a esos restaurantes y consuma sus productos? Seguramente sucederá una vez que tengamos más difusión y más trabajos publicados.

Pero no es suficiente. Queremos ir más allá. Queremos que la gente coma mejor, hemos dicho, y eso significa comer más rico / con más sabor, más sustentable y más saludable / balanceado.

‘Queremos que la gente coma mejor’

Cuando decimos ‘queremos que la gente coma mejor’, partimos del supuesto de que no comemos tan bien. No tengo estadísticas para fundamentar esto, pero creo que al menos en algunas zonas de Monterrey podríamos ser más creativos para comer, y como consecuencia tener una mejor alimentación (Somos lo que comemos. Una pregunta que brota de ésa es: ¿qué queremos ser?).

En concreto comer mejor significa ponerle más atención a los ingredientes con los que preparamos nuestra comida: ¿el pan que comes es el pan que quieres comer? ¿el queso que usas es queso de verdad? ¿la carne que comes es la mejor que puedes adquirir pensando en relación precio / calidad?

Dice Sophie D. Coe, una norteamericana de la Universidad de Texas en Austin que escribió America’s First Cuisines (la traducción es mía):

“No es un crimen o un pecado saber y pensar sobre lo que estás comiendo. El origen del frijol y de la papa deberían ser parte del conocimiento común, de tal forma que comerlos no sea un proceso automático (…). Si sabemos algo sobre la historia de los ingredientes que consumimos quizá le daremos más respeto como sustancias, y honraremos a los que los procesan”.

Y más abajo:

“La gente está empezando a descubrir que el estudio de la comida de un país es tan importante como su política y su filosofía”.

Además de ponerle atención a los ingredientes, comer mejor también significa ponerle más atención a los procesos que usamos para preparar comida: ¿a fuerza tenemos que freír todo? ¿has intentado usar otras técnicas para cocinar pollo? ¿porqué preparas el arroz o la pasta como la preparas? ¿podrías usar otras habilidades? ¿podrías preparar tu propio mole, tu propio humus, tus propias hamburguesas, tu propio sushi?

Y si lo haces, ¿ahorrarías más dinero? ¿comerías más rico? ¿estarías en mejor forma? (en este sentido, los del CIG se desviven por hacer ciencia de la preparación de comida mexicana)

No conozco las respuestas a estas preguntas, pero sí sé que nos conviene hacérnoslas (como comunidad y como individuos).

Audiencias

República de la Sierra Madre es un esfuerzo por generar conversaciones en torno a estas preguntas. Ahora, ¿a quién le queremos hablar con nuestros reportajes?

  • En primer lugar, a la gente de nuestra comunidad. A esos -como yo- que no le ponemos atención a la comida, que nos da igual comer una tortilla que sabe a cartón, que desconocemos la historia de nuestra cocina. Si lo hacemos tendremos una mejor oferta culinaria (en precio y calidad).
  • En segundo lugar -si funciona lo primero, y cooperamos en construir una mejor cultura culinaria local-, queremos hablarles al resto de los mexicanos. Monterrey es el representante del noreste -uno de ellos al menos- y podría atraer a más turismo culinario. Que no vengan sólo a comer cabrito: hay más por acá.
  • En tercer lugar, al extranjero. Otra vez, me faltan las estadísticas pero dudo que haya muchos extranjeros que vengan a Monterrey sólo por la comida, y en cambio sí van a Oaxaca, a la CDMX, al Valle de Guadalupe… ¿Cómo hacerle para que vengan? Haciéndoles llegar buenas historias sobre nuestros platillos y sobre lo que se produce por acá.

Visión de República de la Sierra Madre

Nuestra visión se cumplirá -al menos en parte- cuando Monterrey sea una ciudad mundialmente reconocida por la variedad, calidad y relevancia de su comida.

Nuestro papel en esa transformación es de divulgadores… y no es una tarea despreciable. Dice Marco Pierre White en una de sus autobiografías que mucha de su fama se la debe a Alan Crompton-Batt, un profesional de RP (la traducción es mía):

“Puede ser que nunca hayas oído hablar de Alan, pero seguramente conoces a Jamie Oliver, Gary Rhodes, Gordon Ramsay y Heston Blumenthal. ¿Los conocerías de no haber sido por Alan? No lo sé.”

En mi cabeza, ésa es la visión de República de la Sierra Madre: ser el -o uno de los- Alan Crompton-Batt(s) de toda la cocina del noreste.

Ahora, ¿cómo vamos a lograr esto? Se las debo.

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