La cronología de mi interés por estudiar un doctorado, Pt. 1

La idea de condenarme a cuatro o cinco años de estudio como ocupación principal -léase estudiar un doctorado-, está de vuelta en mi cabeza.

Digo que está de vuelta porque, que recuerde, es la tercera vez que paso por este estado mental.

Algunos seres humanos viven preocupados por tomar decisiones de vida que vayan de acuerdo con su narrativa personal. Quieren, supongo, tener una especie de certidumbre de que su rumbo hace sentido de acuerdo a experiencias, sueños y pensamientos pasados. Otros van por la vida sin ponerle mucha atención -al menos no de forma evidente- a lo que sigue para ellos, y cómo se relaciona con sus talentos y con lo que han pensado y hecho durante su vida.

Yo formo parte -¿obsesivamente?- del primer grupo.

Con esto en mente, o como prueba de ello, hice un recuento cronológico de las menciones que hago en mi correo electrónico -ya sea correos de salida o de entrada- sobre mi intención de estudiar un doctorado.

La primera etapa: de marzo de 2007 a abril del 2008

El 28 de marzo de 2007 le escribí el siguiente correo a Gerardo Cañamar, amigo de la infancia y ahora socio en Astrolab:

Qué onda man!

Gracias por el mail. Yo te también te cuento un poquillo qué pes de lo que ha pasado por aquí, o al menos que me ha pasado a mí.

Te quería platicar un poco de qué ha pasado con mis trips profesionales. Hasta este diciembre pasado carecía de un camino claro. El plan era terminar la carrera y estudiar algo de literatura inglesa. QUÉ PEDO!

PERO. Hablé con dos tipos en el transcurso de enero y febrero que le dieron un rumbo a esta inquietud. Uno es doctor en derecho constitucional. Lo conocí en Mimiahupan (una casa de retiros donde te mande un mail hace varios meses), y le planteé mis disyuntivas. Este señor se dedica a la investigación y además trabaja en entorno político del IPADE. Después de hablar con él yo estaba convencido de que no podía darle la espalda al derecho. Sí, estaba seguro que no litigaría, pero él me convenció a no darle la espalda a mi core business que es el derecho. Así que ahí iba.

Un mes después conocí a otra persona que trabaja en la Suprema Corte en un departamento de investigación -y le pagan muy bien- y me eché una larga plática con él. Le platiqué mis inquietudes.

Así entonces, me convencí de que quería eso: dedicarme definitivamente a investigación. Pero no sólo eso sino que ya me conseguí un tema interesante para profundizar. El plan es desarrollarlo en mi tesis de licenciatura -ya comencé a conseguir bibliografía- y luego meterme de lleno a ese tema.

“¿Y eso qué significa?” Mira, el plan es empezar a dar clases de historia, de política o algo parecido. Luego, estudiar cuanto antes una maestría y un doctorado, luego escribir libros… y ser el guey más chingón en un tema muy específico. Al principio va a ser duro pues no se paga muy bien, pero luego la gente te va conociendo y te empiezan a invitar a congresos, etc…

Entonces, pues así está la cosa.

Las ganas me duraron -cuando mínimo- hasta abril del 2008, cuando le escribí el siguiente correo al director de una casa de estudiantes en Londres a donde yo llevaría seis chavos del Liceo por un mes:

Dear Peter:

I’m very pleased to announce you that Alberto invited me to participate in the summer course as the group counselor of the mexicans who are attending Netherhall. I’m a student and will be 24 years old this may.

As Alberto told you, I would like to ask you what will be my functions during the course, and if I will be able to dedicate some time during the day to make some research about my work…

I work as a research assistant in a Law School and I’m looking forward to develop my research about the relationship between law, politics and religion. Also, I’m planning to study a PhD in England or Spain, so being there will be a good opportunity to know people and universities.

Thank you very much for your attention.

Greetings,
Andrés Oliveros

No sé si este interés se interrumpió, pero lo que sí sé es que del 2008 al 2010 mi cabeza se ocupó en otros asuntos.

La segunda etapa: de febrero a junio del 2011

En febrero del 2011, ya en otras circunstancias de vida, le escribí el siguiente mail al Dr. Rafael Estrada, asesor de mi tesis de maestría:

Rafa,

¿Cómo te va?

Te comento que ya tengo encuadernada mi tesis. Ayer fui con el Dr. Víctor Zorrilla del CPH a entregarle tres copias y me enteré -tristemente- que tú no estarás en el Tribunal frente al cual defenderé mi tesis el miércoles 30 de marzo. No sé qué decir! Descubrí que en ningún examen del CPH se encuentra el asesor en el Tribunal. Me puse algo triste porque creo que hubiera sido interesante discutir contigo, pero en fin, así están las cosas.

Por lo demás. Como te había platicado, empecé a trabajar en el área legal del corporativo Grupo Chapa desde septiembre de 10. Debo una parte importante de la beca de mi carrera en la Libre de Derecho y necesito el dinero para pagarla. El trabajo me pareció una buena opción y decidí retrasar indefinidamente el Doctorado (por no decir borrarlo de mi mente en aras de una carrera corporativa).

Sin embargo, ahora que he seguido trabajando en mi tesis de Burke, me he convencido de que quiero irme cuanto antes al Doctorado. No puedo seguir engañándome con otros trabajos u ocupaciones: lo mío es la academia y ya está.

Entonces, quiero retomar el tema del doctorado. Ahora bien, el que tú me recomiendas (Pisas) inicia en enero. Creo que es buena opción para preguntarme a mí mismo (y preguntarte a ti) si crees que es la mejor opción, tomando en cuenta que cada vez me inclino más por la historia y por la teoría política y me alejo un poco del derecho (y que además empieza hasta enero! quizá, si me decido por este doctorado, pueda irme unos meses antes para aprender italiano. Creo que todo el tema de la relación entre política y derecho a través de la historia me fascina y me preocupa que un doctorado en derecho sea muy técnico y muy especializado en derecho.

¿Qué opinas? ¿crees que el Dr. Romboli sea flexible y me permita hacer una tesis con una fuerte carga histórica y de teoría política?

Yo me abandono en tus manos y confío en tu palabra. Lo que tú me digas tiene muchísimo valor para mí.

Me gustaría visitarte en el DF uno de estos fines de semanas y rebotar ideas contigo. Si no se puede, al menos tener una plática contigo por teléfono para aclarar algunas de mis dudas. Te dejo porque sigo aquí con mis contratos.

Te mando un fuerte abrazo.

Andrés O.

Unos días después de ese correo, le escribí a Poncho Guerrero -en ese entonces director del CPH- contándole mi decisión de retomar el tema del doctorado. Cierro con un posdata:

Ps. Acabo de tomar una decisión muy importante en mi vida. Los últimos días que he estado trabajando en mi tesis me ha convencido de que lo mío es el mundo académico. Me acabo de proponerme no atrasar más el doctorado que quiero estudiar. A finales de este año me iré a vivir a Pisa para empezar mi doctorado en derecho en la Universidad de esa ciudad.

Dos días después de presentar mi tesis de maestría, le escribí al Dr. Rafael Estrada Michel, quien fue mi asesor de tesis:

Rafa,

Durante la presentación leí este paper en el que resumo mi trabajo.

El Dr. Miguel Saralegui, doctorando en Filosofía por la Universidad de Navarro, y editor de las obras de Maquiavelo en Gredos, me reafirmó en mi decisión de estudiar en Italia. Me comenta que en ese país las ciencias históricas llevan la delantera. Además, me comentó que, en general, la Universidad de Pisa tiene mucho prestigio y una gran biblioteca.

Este sábado comienzo clases de italiano en el Dante Alighieri.

Estoy empezando a buscar becas para el doctorado. Definitivamente la de Conacyt es mi primera opción, pero no quiero apostarle todo a esa porque si no me la dan no me puedo ir.

Te mando un fuerte saludo.

Saludos,

Ao

La semana siguiente (4 de abril), todavía con el hype de haber presentado la tesis, le escribí a varios profesores de la Universidad de Pisa, reafirmando mi decisión de estudiar por allá:

Profs. Eugenio y Franco,

Les escribo para presentarme. Soy Andrés Oliveros. Hace una semana defendí mi tesis de un Máster en Estudios Humanísticos que estudié. La tesis fue sobre el pensamiento político y jurídico de Edmund Burke en su lucha contra el pensamiento racionalista abstracto de la Revolución Francesa.

Doy clases de Historia del Derecho Medieval y Moderno, y de Teoría Política en la Facultad Libre de Derecho de Monterrey. Tengo algunos artículos publicados (uno sobre la esencia de la House of Lords inglesa, otro sobre el concepto de federalismo en la Convención de Filadelfia de 1787, y otro sobre la relación entre derecho público y religión en el México del siglo XIX).

Mi área de estudio es la historia constitucional, la teoría política y en general la historia de las ideas. Paolo Grossi es un autor que admiro mucho. Me parece muy interesante su crítica a Napoleón y en general al pensamiento jurídico racionalista que ha convertido el derecho en un arma del poder político. He estudiado sus obras, las de Maurizio Fioravanti y las de Zagrebelsky (especialmente formativa a sido su obra Historia y Constitución). También he estudiado mucho la Historia de la Iglesia.

Quiero estudiar un doctorado en derecho que tenga una carga muy fuerte de historia constitucional y de teoría política. Rafael Estrada Michel, amigo del Dr. Romboli, me recomendó mucho la Universitá di Pisa, especialmente el Doctorado en Justicia Constitucional y Derechos Fundamentales.

Me encantaría empezarlo cuanto antes, y veo que sus programas inician en enero de 2012. Estoy tomando clases de italiano y estoy moviéndome para conseguir una beca.

¿Qué me sugieren?

Les envío un cordial saludo,

Andrés Oliveros

El 9 de junio de ese año le escribí a las autoridades de la Universidad de Pisa, muy serio yo:

Buongiorno!

Les escribo para comentarles que sigo entusiasmado con la idea de empezar el Doctorado en la Universidad de Pisa el próximo enero. También les comento que el próximo curso (agosto-diciembre ’11) impartiré la materia de Direcciones del Pensamiento Jurídico en la Facultad Libre de Derecho de Monterrey.

Tengo una serie de preguntas que quiero hacer con respecto al doctorado. De antemano les agradezco sus atenciones y el cordial interés que me han mostrado.

El Dr. Romboli me comenta que por mi perfil, el Doctorado que mejor va conmigo es el de Diritti Fondamentali e Filosofia del Diritto. Sin embargo, no encuentro en la página web de la Universidad de Pisa ese Doctorado. ¿Dónde puedo encontrar más información sobre ese programa? ¿me pueden mandar los programas mensuales más recientes?

Otro asunto. ¿La Universidad de Pisa otorga becas? Definitivamente necesito una.

Me estoy esforzando para aprender italiano rápidamente. Estudio en una escuela que se llama Dante Alighieri aquí en mi natal Monterrey, México. Sé algo de francés y algo de latín y esto facilita mi aprendizaje del italiano.

Una última pregunta: vi en la página web que como examen de admisión se hace una prueba oral y una prueba escrita. ¿Hay manera de poder hacer estas pruebas desde México?

También les comento que estoy pensando en un tema para mi protocolo de doctorado. Me interesa muchísimo el área de historia constitucional. He leído mucho de lo escrito por el Dr. Fioravanti y el Dr. Grossi. Creo que mi trabajo tendrá que ver con la relación entre pensamiento político y constitucionalismo. Estoy buscando a algún autor de los siglos XVIII o XIX (o XX) que me resulte interesante y con quien quiera pasar los siguientes 3 años de mi vida.

En fin, sólo escribo para saludar y para reportarme. ¿Con quién puedo resolver todas estas dudas? Muchísimas gracias.

Potrei scrivere in italiano, ma penso che sia troppo presto.

Ciao,

Andrés

Un follow up de ese correo dice así (escrito por mí: o sea que sí hasta llegué a mini escribir en italiano):

Molto grazie per il suo e-mail Tommaso! È gentile da parte sua!

Sono molto interessato a partecipare in questo dottorato. Le domando, ¿preferisce che le scriva in inglese (100%), in spagnolo (lingua madre) o in il mio incipiente italiano?

El 23 de junio de ese año le escribí a Michael Núñez, una de mis influencias más fuertes en el camino académico. En bold señalo un enunciado que deja ver, por primera vez, una especie de letargo o retraso en el proceso:

Michael Núñez,

¿Cómo te va mi buen? ¿cómo están tu niña y tu esposa? Espero que todo vaya bien en tu casa y en tu trabajo mi estimado.

Te cuento que he estado muy ocupado aprendiendo italiano. Me inscribí a finales de marzo en la Dante Alighieri y ahorita voy a la mitad del segundo curso. En el carro estoy escuchando un curso de italiano y en la oficina me conecto a una estación de radio en italiano y la escucho por audífonos todo el día mientras trabajo. Vado bene, credo che la lingua italiana non è troppo difficile. Ma ho bisogno di impararlo presto. Allora…

Voy a dar clase el próximo semestre en la Libre. Estoy emocionado Michael. Este semestre no di porque quería terminar la tesis de la maestría y empezar italiano, pero ya en agosto vuelvo a las aulas. Me pidieron que impartiera la materia de Direcciones del Pensamiento Jurídico en tercer semestre. Esta materia fue inspirada, según mi primera investigación, en una obra de Recasens Siches que lleva el mismo nombre. OBRA cuyo índice es, me parece, valiosísimo pero algo arcaico. Me parece que mi labor para esta materia será la de proporcionar a los alumnos de 3er semestre una probadita de las distintas tendencias de pensamiento jurídico que existen hoy en día (tanto las más conocidas y más arraigadas tipo el positivismo a ultranza, la teoría de argumentación jurídica, el garantismo, realismo sociológico, etc., como las menos conocidas y más saludables -Fioravanti, Zagrebelsky, etc-.).

Para esto me encantaría platicar contigo cuanto antes para rebotar algunas ideas.

Además, si tenemos tiempo, me encantaría rebotar algunas ideas sobre mi proyecto de tesis doctoral (que tengo en el más desconsiderado olvido). En septiembre presentaré mi solicitud de admisión para el doctorado de Pisa que inicia en enero, y tengo que tener algo para proponerles como proyecto.

No sé cómo andes hoy jueves o mañana viernes. Si no, algún día de la siguiente semana. Si no puedes, no te apures, yo sé que siempre andas con mil cosas. Pero quería aprovechar y saludarte para no dejar que esta amistad muera.

¿Has visto a Iván? Tengo meses sin verlo.

Te mando un abrazo.

Atentamente,

Andrés

Ése es el último correo donde todavía considero la opción de irme. En octubre de ese año escribí un post en este blog (“Cómo el 29 de junio me cambió la vida“). donde explicaba qué había sucedido desde finales de junio hasta octubre con mi vocación / camino profesional.

¿Qué había sucedido? En resumen: me atreví a aceptar que NO quería dedicar mi vida al derecho.Y sí, también había una razón emocional. Por esas mismas fechas, Vivi acababa de aparecer en mi vida.

En la siguiente entrega de este blog explicaré qué ha sucedido del 10 septiembre para acá.

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